LOBUENOYBREVE [Argentina]. Daniel E. Olivier


Daniel E. Olivier, 25 años, estudiante de Marketing en la Universidad Empresarial Siglo 21 y fundador de D12Media 



D12Media también son Francisco Donzelli (24 años), Juan Manuel Camara (25 años) y Matias Lona (28 años). 

A Daniel lo conozco una noche a través de la amiga- de- una- amiga. En plena Nueva Córdoba compartimos una Quilmes y una Coca-Cola bien fría en un bar de moda de Córdoba capital. El bar se llama -para mayor argentinidad posible- Macanudo y suena rock nacional en un ambiente medio vintage plagado de jóvenes y libros colgantes. Hablamos de viajes, de Europa, de Latinoamérica, de lo que él estudia y de lo que yo estudio, de costumbres y culturas, de la Patagonia hasta la China Meridional. Él viste tejanos y una camiseta oscura de la plataforma Blogger. "¡Eh, tú camiseta! -le digo- ¿eres muy fan de los blogs?". Él se sonríe y me dice que se la regaló su hermano de la tienda oficial en Londres. Y ahí, justo ahí, es cuando detecto que Daniel tiene cosas por explicar (¿o a caso hay mucha gente en el mundo que lleve una camiseta de uno de los servicios de Google más rentable en todo el mundo?). Rápidamente me alarga una tarjeta de D12Media, la empresa que él ha creado y que ya cuenta con ocho empleados -4 en la oficina y 4 freelance a tiempo completo-  de entre 24 y 28 años. Ahí es cuando entiendo más todo. Fanático del posicionamiento web, social media, el Marketing 2.0 y el diseño de nuevas estrategias digitales, con 25 años Daniel Olivier ha creado su primer start- up. "Emprendedor y genio -me dice la amiga que nos ha presentado- tienes que entrevistarlo; además, todo lo que ha conseguido es a base de mucho trabajo y esfuerzo". Luego compruebo que no lo dice por decir. Al día siguiente tienen mi "Follow" en Twitter y un mensaje privado: "¿Cuando nos vemos?". 

QUÉ. D12Media es un start- up que cuenta con dos unidades de negocio actualmente. "La primera -cuenta Daniel- orientada al marketing digital a través de diferentes acciones; y, la segunda, el negocio de e-commerce o comercio electrónico, a través del desarrollo digital de productos de todo tipo y la búsqueda de sus consumidores potenciales. Ahora, por ejemplo, estamos expandiendo las máquinas de helado Soft, las que usan en McDonald's. 

CÓMO. Daniel es muy de madrugar. Admite que trabaja muchas horas al día y se levanta, por lo general, a las 07:30h am, aunque a la oficina no suele llegar hasta pasadas las 10:00h. "A veces me entretengo porque tengo que pasar por mil lugares antes". Así es un la vida del emprendedor. "Tienes que estar en todo, a full time". Pero no le importa. Se declara culoinquieto, dice que no sabe estar parado y que cuando no hace nada se siente un parásito. 

La vida (no- rosa) del emprendedor. Nada de rosas. Aunque D12Media le reporta mil satisfacciones, Daniel conoce muy bien que todo este mundo "no es siempre lindo". Las empresas que empiezan desde abajo exigen mucho sacrificio y mucha responsabilidad. "Lo que estresa son los problemas". Y de eso hay siempre. Sin embargo, solucionarlos, caerse y levantarse por él mismo, él solito, es para Daniel la mejor de las sensaciones y lo más reconfortante de emprender. 

No ser un número. Aunque empezó como empleado en una empresa de posicionamiento web, rápidamente Daniel advirtió que eso "no le llenaba". A él le gusta el riesgo, la aventura. Él lo tiene claro. "Quizás una empresa te da más estabilidad, pero yo no me sentía realizado, me sentía un número más. En D12Media sé que cuando consigo logros es fruto de algo más mío, que me pertenece más"

El origen del origen. Eso de desviarse del caminito a veces está mal visto. Pero, para Daniel ese desvió fue uno de los más importantes y sin el cual, hoy, no estaría tomando café ni tendría ese llavero en forma de balón en las llaves de su propia oficina. Empezó estudiando Derecho, aunque -dice- "más como hobbie". Pero, al cabo de un tiempo, se dio cuenta que ese hobbie le estaba absorbiendo demasiadas horas y lo alejaba, al mismo tiempo, de sus objetivos reales. Dice adiós al derecho, funda D12Media y, entonces, entra en la carrera de Marketing, que está cursando actualmente. "Estudio para tener una base más sólida, más conocimientos y porque [seamos, desgraciadamente, sinceros] de cara a profesionalizar tu CV queda muy bien". Pero digamos que él, mucho antes de ir a la Universidad, ha aprendido por él solo, un poco por influencias familiares y, como no, porque es un valiente sin remedio. 

Divina genética emprendedora. Con solo 22 años, Daniel junto con su hermano -cinco años mayor que él- desarrolló un sistema para gestión de proyectos de contenidos para Internet. Con este proyecto, que ya entonces facturaba, este par de hermanos emprendedores ganan el Primer Premio de Emprendimientos Innovadores 2009, a nivel nacional, compitiendo con más de 200 proyectos de todo el país. Eso supone un soplo de aire fresco o, como dicen por aquí, muchas y buenas vibras. "Ese premio es muy motivan", admite Daniel. ¡Menudo aliento! (Ver proyectos premiados del 2009)

Y ahora es el jefe de sus contemporáneos. "Procuro no parecer muy jefe", dice riéndose, como quien se sabe responsable pero a la vez es amigable e inmensamente noble. Su equipo es joven y dinámico. Casi de su misma edad, ninguno de ellos supera los 27 años de edad. Con ese promedio, imagínense una oficina repleta de ilusiones (aun) por estrenar. Cuenta con comunicadores, expertos en Marketing, programadores y diseñadores. ¿Factor común? Las ansías por hacer nuevas cosas, de apostar en serio por algo nuevo, la creatividad en un país a veces adormecido. Y la energía, mucha energía. "Por eso quería contratar solo gente joven -dice Daniel- somos los únicos dispuestos a arriesgar porque no tenemos nada que perder". Los horarios en la oficina son flexibles. No pasa nada si llegas tarde, si te retrasas, si libras un día o te vas de viaje. Para él lo más importante son los objetivos sin importar tanto el dónde se cumplen. Eso es lo importante. "¡Y que todos la pasemos bien", agrega con espíritu. Por eso, si después de un agotador día de trabajo sale un after-office [muy de moda aquí] seguro que por ahí se dejará ver el grupo de D12 Media. Porque entre birras y mate y cacahuetes también se construyen buenas ideas.

Arriesgar en Argentina. Es complicado y no "está de moda". Aunque sus padres siempre le han dejado cierta libertad para obrar con autonomía e independencia, también hay que decirlo -porque todo hay que decirlo- que cuando Daniel decidió largarse de esa facultad de gente seria, letras y leyes para dedicarse a emprender le trataron de tarado. Daniel también recuerda un momento que le marcó tras rechazar un empleo fijo a tiempo completo en una empresa de posicionamiento web. Era una decisión vital, porque tenía que decidir si seguir con D12 Media o pasarse al bando de los trabajadores "corrientes". Opta por lo primero. Su padre, a quien llama cariñosamente "viejo", le dijo: "estás loco, así no se hacen las cosas, lo tendrías que haber agarrado ese empleo".

El futuro. A Daniel le gusta pensar que el futuro está en Argentina. Por eso, aunque no descarta marcharse en algún momento si no hay salidas aquí, primero prefiere intentarlo porque, ahí, precisamente radica "la gracia del emprendedor". "Esto es un reto -admite- para mi, hoy por hoy, irse de la Argentina es de cagón". 

Consejo (sobre)saliente. Daniel remarca tres tips desde la experiencia de D12Media: primero, creer en ti y confiar en tu proyecto; segundo, no hace falta innovar para emprender. La mayoría de gente que emprende tiene un espíritu muy solidario y la red está llena de experiencias de jóvenes que relatan sus proyectos, con sus errores y fallos. Tú puedas adaptar a tu país esas mismas ideas ya inventadas y mejorarlas y perfeccionarlas. Por último, tercer consejo, alejarte de la gente con "mala onda", esquivar las energías negativas y seguir tu camino. "Pero eso en general -añade Daniel- para la vida". 

Canción recomendada por Pep Botey en la lista de Sobresalientes de Spotify.

LOBUENOYBREVE [Argentina]. Andrés Mooney.

Andrés Mooney, 24 años, estudiante de Periodismo en el Colegio Universitario de Periodismo (Córdoba, Argentina)

Andrés Mooney es argentino, de la ciudad de Córdoba, el noreste y está estudiando periodismo. Como la mayor parte de los aspirantes a periodistas [en el mundo] se encuentra inmerso en ese pantano azuloscurocasinegro en donde, en vez de peces, hay interrogantes y un futuro que se antoja triste e incierto. Sin embargo, aunque aún no ha terminado los estudios, Andrés colabora desde hace dos años en el Canal ShowSport, en el programa de boxeo Segundos Afuera y en algunas emisoras de radio. ¿Hace falta decirlo? Vale, sí. Todo gratis. Pero lo emocionante, en realidad, es que hace menos de un mes viajó hasta Las Vegas dispuesto a creerse periodista. A hacer de periodista. Y lo consiguió. 

La primera vez que lo vemos es en una conferencia en su Escuela Universitaria en donde le rinden homenaje, junto a otro reconocido periodista de Córdoba, Julio Moya, por una cobertura -dicen- "maravillosa". Parece introvertido, pero no. Se arranca a hablar con una sensatez luminosa  que le envejece unos años (pero sólo de mente). "Te guardo un póster de la charla de hoy, que a tu madre le va a hacer ilusión", le dice una de las organizadoras. Se va, pero nos prometemos que hay que seguirle la pista. 

(La historia que sigue ahora va de un viaje, de estar en lugar adecuado en el momento adecuado. Y de las casualidades)

Una afición, una vocación y un ídolo. Si a su pasión por el boxeo le sumas una inmensa vocación periodística y su platónica admiración hacia el boxeador argentino Sergio Martínez el resultado es: tengo-que-verla-como-sea-y-donde-sea antes de que se retire. ¡Ojo al dato! Para los desconocedores del mundo del boxeo, este boxeador tiene un reconocidísimo prestigio, lo llaman 'Maravilla' Martínez y vendría a ser su Maradona por excelencia. Equiliquá. Un Dios. 

Pelea histórica. Resulta que Maravilla Martinez iba a Las Vegas a jugar un torneo histórico. Los seguidores fieles del boxeo sabían que iba a dar que hablar, pero los medios masivos del centro de Argentina deciden restarle importancia. No es fútbol, no es Messi, no hay dinero, es un deporte minoritario y bla. En total, del centro de Argentina sólo fueron tres periodistas al evento. Y sí, uno de ellos era el aún (no) licenciado Andrés Mooney.

Pues sí, era importante. Como ya habían anticipados los sabios del boxeo la final resultó ser de miedo. Ultra-seguídisima en Las Vegas mantuvo en vilo a media Argentina enganchada al televisor en Prime Time. Nadie se lo esperaba. Ahora sí, ¿no? Faltaban periodistas desde el centro de Argentina dispuestos a cubrir el evento. De Buenos Aires, muchos... en el centro, nada.

Sin garantías. Adrián picó a muchas puertas antes de irse, a La Nación y a La Voz -diarios de referencia en Córdoba- pero, como suele pasar a veces después de picar puertas sólo quedan rasguños en el puño y poco más. Nadie le avaló en un principio (ni siquiera consiguió acreditarse para el campeonato). Pero aún así, convenció a su amigo para que le acompañara, le explicó un cuento chino convincente a mamá y a papá ("tengo que probarlo, esto puede ser una oportunidad, voy a trabajar") Y, así, con sus ganas de comerse el mundo,  se va.

Su cámara amateur. Eso de "no tengo cámara" y "no tengo medios" son sólo excusas. Andrés se va a Las Vegas con su amiguísimo, pizzero, ajeno al mundo de la comunicación y compran una handycam medio apañada en Miami y venga. Equipo listo. Da igual si el plano está medio abierto o si hay tanto aire en los márgenes que podría formarse un huracán. Lo importante es estar ahí, frente a frente ante su ídolo con un buen bloc de preguntas. 

Facebook y Twitter, divinos tesoros. Se encuentra en Las Vegas, ya ubicado pero sin acreditación para ir al campeonato. Aún así, no ha ido hasta tan lejos para volver con las manos vacías. Recuerda el nombre del entrenador de Maravillas gracias a Twitter, lo busca en Facebook y le envía un inbox. Así, tal cual. ¿Me podéis dar la dirección del gimnasio donde entrena Maravillas? Y sí, señores, a veces la vida puede ser maravillosa y sorprendentemente sencilla. Recibe la dirección, la teclea en el GPS y se planta ahí. Obviamente no es el único. Muchos periodistas (sobre todo de Buenos Aires) también se han congregado a las puertas del gimnasio con sus portentosas cámaras y sus caras serias de periodistas de verdad. Pero da igual. ¿Qué significa ser un periodista de verdad?

Su momento. Por fin, frente a frente, ante su ídolo. Se encuentra a punto para preguntar. Ha escuchado las preguntas de los demás, pero no le ha dado miedo. Aunque la situación intimida, lleva años siguiéndole la pista a Maravillas y ha ido pensando nuevas preguntas mientras los demás colegas preguntaban. Por un momento, los nervios se desvanecen y sólo están ellos tres: 'Maravillas', él y su amigo haciendo maniobras para grabar mínimamente bien.

¿Resultado? De no estar acreditado y de ir Las Vegas a la aventura, Andrés pasa a la micro- historia del boxeo en las provincias del centro de Córdoba. Sus declaraciones son buenas (¡y tanto que lo son!) y su trabajo tan válido como el del resto de periodistas con diploma. Tres de sus notas fueron publicadas en La Voz del Interior (tanto en la edición papel como en la digital), las entrevistas audiovisuales fueron emitidas en Segundos Afuera y Clásicos del Box, ambos programas emitidos en Showsport. Piezas que su madre -admite- "guarda como el oro". Y todo gracias a trabajo y más trabajo. Reconoce que hizo fotos, notas, vídeos. De todo. Inventó temas y sacó ideas. Lo importante era generar material constantemente.  Y de ciudad del pecado nada de nada. Ni fue Nicolas Cage en Leaving Las Vegas ni probó casinos, ni hizo fortuna. Tampoco bailó con chicas guapas y altas de madrugada. Su viaje fue, principalmente, un sueño hecho trabajo. Durmió poco y comió mal y le echó horas. Muchas. ¿Pero cuántas veces se alinean los astros para hacer de tu hobbie el mejor currículum?
 

Música: Sur, tango interpretado por Andrés Calamaro 
Localización: Córdoba (Argentina)
 


LOBUENOYBREVE. Drewall

Jos Ethman, 22 años, guitarrista y coros; James Shadom, 22 años, vocalista y pianista; Alejandro Albiol, 23 años, manager; Carlos Tor, 21 años, programador web; Daniel Planas, 23 años, diseñador web. De cómo los fans por puntos son tan importantes como la música. 

Ellos son Drewall. Se definen como banda de música independiente y amigos desde hace años. Alojados en Vallvidrera, encuentran el refugio fantástico para componer y ensayar. Su primer disco suena desde septiembre. Y ya han tenido propuestas para tocar en inauguraciones y en festivales universitarios. Pero ellos andan despacio y meditando cada movimiento. Conocen la experiencia de muchos grupos de música y no quieren estrellarse. Por eso, no vuelan alto. Les gusta más, estar/tocar de pies en el suelo/la tierra. 

Ideas que cruzan el océano. James estudiaba en Estados Unidos cuando empezaron las charlas con Álex y Jos para crear Drewall. Skype acortaba lo más de 6.000km que separaban su ilusión. Álex –como buen manager- lo tenía muy claro: “quería juntar a estos dos en un grupo, porque había mucho talento desaprovechado”.

El trastero. “El proyecto comenzó formalmente con él”. Lo habilitaron en marzo de 2011 y desde entonces, es su paraíso musical. La república independiente de Drewall. ¿Habilitar? Insonorizar, repintar, aislar… vaya, estrategias para ahorrarse los gritos de los vecinos.
 
De Leroy Merlín y conferencias de arquitectos. James y su aventura de como insonorizar un local. “Me hice amigo del capo de construcción de la tienda” y “fui a conferencias en la escuela de arquitectos sobre como construir estructuras de pladur”. Plis-plas. Y en tres meses lo tenían construido. ¿Capital inicial? “Del colchón que hemos hecho con los años”.
 
Los micros SingStar. Jos y James se obligaron a componer una canción diaria durante dos semanas. “En catorce días, salieron veinte temas, seleccionamos once y empezamos la grabación”. Todo, con muy pocos recursos. Hasta el punto, que Jos grababa con los micros SingStar.
 
Answers are inside us. Su primer trabajo. Son once temas. Y la intención, inyectar esperanza y optimismo en este mundo.
 
El disco y los hackers. 11 de septiembre de 2012. Día de estreno. Salía a la luz el álbum a través de la web. Pero quince minutos antes de descubrir su obra al público, piratas informáticos atacaron la empresa donde tenían registrado el dominio web de Drewall. ¿Solución? “Put off until 12 de septiembre”.


Refuerzo en HTML. Carlos y Daniel, el programador y el diseñador web, son los padres de Drewall en formato web. Retroalimentación. Colaboran con el grupo y promocionan su carrera personal.
 
Innovación y el clásico ‘boca-oreja’. “Promocionamos la banda por puntos. Esta estrategia ya se utiliza en muchos ámbitos empresariales pero no aún en la industria musical. En la web tenemos el apartado de ‘membership’, donde uno puede hacerse miembro e invitar a sus amigos. Por cada euro que gasten los invitados en Drewall la persona que los invitó gana puntos, que luego podrá intercambiar por experiencias y/o premios con la banda”. La mejor promoción es el boca-oreja que hacen sus fans más cercanos para invitar a gente y obtener más puntos.


Estrategia racional. “Planteamos una estrategia de banda independiente”. Y es por eso, que ya nacen con un equipo detrás. Son de los “yo me lo guiso, yo me lo como”. Tienen local propio, músicos, manager, especialistas web, equipo para grabar y editar los temas. etc. No necesitan salir del ‘Trastero’ para nada y es que dentro tienen mucho trabajo. “Es un proyecto a largo plazo. Queremos hacerlo todo premeditado, estamos lejos de ser un grupo de garaje”.
 
Conciertos. ¡Ahí van! Pero no quieren empezar por la puerta grande. “Tenemos que empezar con pequeños conciertos, aprender a montar el escenario, equivocarnos y que suene mal”. Por el momento, ensayan para ofrecer acústicos. Y entre tanto…


En busca de… las “b”. Bajo y batería. Tienen: voces, guitarra, piano y ‘looper’, pero les faltan manos. Es por eso, que están de casting. Un casting un tanto peculiar. “Queremos buenos músicos, pero también personas extravagantes que se impliquen en el proyecto”. Si les interesa, pasen y sométanse a este jurado.

Consejo (sobre)saliente. “The need to survive always hides what we need in the end to survive”. Es parte de Super Me; tema de su primer álbum. 


Música: Drewall. Amnesic Dreams
Localización: estudio de música de Drewall
Agradecimientos: Núria Díaz, por su agenda llena de contactos.  


Jirada 2.0

►Conoce a Jirada
Los siete Jirados tienen Facebook propio. Asienten rápidamente. Les cuesta mucho más responder a la pregunta… ¿adictos? La mayoría duda y lanzan al unísono la siguiente respuesta: “Cuando llegamos a la oficina… ¿lo primero? abrir Gmail y Facebook. Luego, empezamos a trabajar”. Todos coinciden en que es una herramienta de trabajo, pero algunos se chivan… “hay tiempo para cotillear fotos y escribir los típicos ‘jiji, jaja’, eso sí, rápido para que no lo vean los compañeros”. (Pues, se tiene que ser hábil con los cambiazos de pantalla porque los Jirados trabajan codo con codo). Jirada también tiene Facebook –con ‘posts’ y fotos muy creativos-.

Siguiente pregunta… ¿twitter? También. Ya lo ven, todos en la onda 2.0. aunque alguno no recuerde su contraseña… Recordemos que son 1 chica y 6 chicos. Martí –el programador de sistemas web- y Hernán -el que trastea todo lo online- aseguran que les encanta toquetear por Twitter porque saben leer “la parte que está escondida”. Vaya, aquello que el resto de mortales no somos capaces de descifrar ni con un manual de por medio. Es decir, que van más allá del tweet, el retweet, los (un)follows o los favoritos. Y Jirada también es twittera (obvio). ¿Su hashtag favorito? #holamundo. Tanto en Twitter como en Facebook, no falla la palomita -que imagen tan salá-.

¿Blogs? Todos los de ‘publi’ responden un ¡sí, claro!. Y es que los Jirados tienen fichados un montón de blogs del sector. Les echamos presión… ¡Venga, mojaros y escoged sólo uno! La Criatura Creativa, y todos contentos. Tomen nota y échenle un vistazo –ejemplos creativos x1000-. Pero en su circuito bloggero habitual también se detienen en Marketing Directo –otra joya del sector. ¿Intereses más allá de la ‘publi’? “Música, diseño, videojuegos…” -cada Jirado con su tema. Y algunos son muy fieles. Ignacio, por ejemplo, asegura que ficha día-sí-día-también en sus blogs favoritos.

Instante musical para el equipo Jirada. Relax y nos vamos hacia Hawaii. Pero esta vez nada de Bombay, ni de paraísos que a veces nos montamos en el piso. Le dan al play y suena Muerte en Hawaii de Calle 13. “Peleas con cocodrilos”, “mi creatividad vuela como los aviones”, “puedo construir un cerebro sin leer las instrucciones”, etc. Vaya. Frases muy creativas que inspiran a los Jirados. “Esta canción nos da buen rollo, no falla nunca”. Pero no es la única. Les encanta la música e incluso tienen un ritual diario dedicado a ella. “Cada mañana suena una canción y a continuación, empieza el día de trabajo”. ¿Pero qué canción? La escogen de ¿Qué se escucha en Jirada? Apunten, que esta lista no está nada mal. 


¿Digital? ¿Escrita? Digital, responden rápidamente. Pensándolo, rectifican y… ¡Conclusión!: “de lunes-a-viernes = digital y los domingos = papel”. Gana el digital. Y es que se definen –y salta a la vista- como unos seres totalmente digitalizados. A pesar de esto, confiesan que cuando hablan de ellos (por ejemplo, en la revista Anuncios) les emociona más leerlo en papel que en la edición digital. Tomen nota señores/as editores/as.   


Microondas de ideas creativas

Albert Ros, 23; Hernán Loyza, 26; Lluís Rotger, 23; Alejandro Delgado, 23; Ignacio Jiménez, 21, Publicidad y Relaciones Públicas (Abat Oliva CEU); Claudia Guillén, 22, Diseño Gráfico (ELISAVA); Martí Ganduxé, 20, Grado Superior Desarrollo Aplicaciones Informáticas

Junten 7 mentes jóvenes en una oficina de 30 metros cuadrados, reúnan algún que otro Mac, una neverita y un sillón para las noches largas. El resultado, a parte de un buen grupo de amigos puede ser el siguiente: una agencia de publicidad especializada en presencia online y redes sociales. ¿Si los jóvenes estamos más tiempo en Facebook que ante nuestras madres quién mejor para desarrollar marketing 2.0 que veinteañeros? Ese es el punto de partida de Jirada, y no les va nada mal.

El embrión de la agencia son compis, amigos de la universidad, todos ellos publicistas, aunque con distinta especialidad. A medida que fueron creciendo, necesitaron alguien con un poco de gusto, alguien con conocimientos de diseño, un programador que entendiese el maldito-HTML y así se fue gestando lo que hoy es Jirada. “No somos compañeros de trabajo, ante todo somos amigos”. Y es que lo que más valoran las empresas que han confiado en ellos, la grandiosa Nescafé entre las últimas, es su creatividad, son puro aire fresco. No soportan la vecina de enfrente que les dice que su aire acondicionado hace ruido ni los mails de última hora cuyo asunto es ‘modificaciones’. La oficina tiembla cuando oyen cambios de última hora. Su ritual de cada mañana es poner la canción del día. Y no podrían vivir sin su ping pong (unas palas de ping pong, un futbolín o la play parecen ser los requisitos indispensables de toda oficina guay con gente joven en su interior. Tomen nota.)

Todo nace de la mononucleosis -sí amigos, la enfermedad del beso es lo que tiene- y muchas horas en casa. Estaban en segundo de carrera y Alejandro tenía que hacer reposo. En su cabeza sólo veía que las cosas iban mal y que la gente joven no tenía salidas, y bueno que ver Ana Rosa cada día también afecta. Un día decidió presentarse a la universidad con un power point bajo el brazo, cogió a los amigos por banda y en cinco minutos los tenía convencidos. Pero no sabían ni por donde empezar. Reconocen que al principio eran un poco “Asociación de ideas creativas”, ir aportando planes a clientes, algún que otro trabajito para los amigos de la uni y así.  Pero en los inicios hay debate, “¿lo primero no fue esa peluquería? No, ¿no fue esa página de discotecas que querían customizar Facebook?”. La cuestión es que empezaron y la gente quedó contenta. 



Hola Paula.

 

Patita esta es Paula. Paula esta es Patita. Hola, hola.

Paula tiene el pelo oscuro. Mide 1’64m. Calza un 38 de pies. Es de Caldes de Malavella (Girona) y tiene un catalán técnicamente exquisito. Pronuncia las dobles ennes mejor que nadie en todo el mundo. A nosotras nos encanta llamarla Pequeña Enciclopedia Catalana. Le gustan los muffins, cupcakes o cualquier otra delicatessen con nombre mono. Porque toda ella es tan Amelie. También es una chica como muy didáctica y es que si no hubiera estudiado periodismo, creemos que sería la perfecta profe. Es nuestra boy scout de la Vida, así es. Porque es que, además, es muy fan de inventarse actividades y jugar; monitorearlo todo a base de abrazos y sonrisas. Ella es “molt de poble”, de las que los viernes van a la Universidad con su maleta de ruedas y nunca, nunca reniega.

Por suerte, a Paula le gusta la cerveza y el zumo de melocotón. ¡Bienvenida!

Idea en movimiento n.16: Marc Cercós

►Marc Cercós y las redes sociales


Canción de la lista Sobresalientes de Spotify.
Localización: Fever, gracias por acogernos.
Agradecimientos: Pol Bernat, por su agenda de contactos.

Marc Cercós 2.0

Marc es usuario de Facebook, aunque no nos especifica si mucho o poco. “No sé, lo normal hoy en día”. A juzgar por la de Macs que hay en la oficina cuesta creer que no estén todo el día online y más si Facebook también es un buen pretexto de “trabajo” en su caso. Sea como sea: ¿Último grupo al que te has unido?. Nada de “Señoras que…” o “Odio cuando…”, Marc es fan de sus propias empresas: FEVER y ARCHY. ¿Amor propio? ¿Corporativisimo? Da igual. Nos gusta esto. Siguiente pregunta.

Eso de escribir en 140 caracteres, como que no. Frases tan cortas, contenido tan rápido, pues tampoco. Por ahora, Marc no es muy activo en Twitter. Eh, pero, tiene cuenta abierta como todo-adicto-a-la-tecnología. Y, vale, también ha superado nivel “huevito-de-foto-de-avatar”. Y ojo, que para lo poco que ha tuiteado, tiene más de 200 seguidores. Pero nada que ver. No es un tweetstar. Aún así, Marc (aka @mcercos) considera que Twitter es útil, pero que no le acaba. Pues, oye, nada.

Lee y sigue muchos, pero no tiene ninguno personal. Nos enseña su pestaña de favoritos –una retahíla de nombres raros rarísimos- y suelta un “nada, los típicos”. Bueno, los típicos en el mundo de tecnoadictos. ¡Atención! Preparen libreta y bolígrafo para estar al tanto de tecnología: www.macrumors.com, www.techcrunch.com o www.gizmologia.com. 

“Uf… escucho de todo, no tengo un grupo favorito”. Si no conociéramos su obsesión por la informática, otro hábitat natural de Marc Cercos podría ser un festival,  náuticas, gorrito playero y Estrella Damm en mano, tarareando canciones folk de máximo buen rollo. Le gusta Of Monster and Men, Klaus & Kinski, Joan Dausà o La iaia. Canciones predilectas de los últimos días: “Litlle talks” de Of Montser and Men y “Declaració de principis” de La Iaia. Bien, bien y bien.

¿Digital? ¿Escrita? Admitamos que preguntar esto a un ser digitalizado por completo como Marc Cercós es absolutamente innecesario. Así que corramos un tupido velo. Y sí, es lo que estáis pensando.

El hombre que jugaba con aplicaciones

Marc Cercós, 25 años, autodidacta






















En medio de la Avenida Diagonal hay una oficina muy particular donde parece que no existe el "estrés" y la media de edad no supera los 30 años. Y no, no son todo becarios. De las paredes cuelgan varios pósters gigantes de películas como Flight of the Conchords o Pulp Fiction. Hay dos puffs color rojo esturreados por el suelo al capricho de quiénes quieran que sean. Y vale, pongamos que hay sillas convencionales -pero solo las necesarias- ante una fila de Macs que visten impecables con post-it y notas. Pero por lo demás: sofás, balones de fútbol, videoconsolas, neveras, pizarras, rotrings de colores y una pared con cuatro relojes mundiales emulando la bolsa de Wall Street, aunque a pequeña escala y en versión ultra-informal.
Nos encontramos en la sede de FEVER, una empresa creada por un prodigio de 19 años, Pep Gómez, que está desarrollando una red social para contactar y conocer gente. A lo Facebook, pero sólo de ocio. La oficina, quién también fue el mismísimo punto de encuentro de los creadores de SeriesYonki, está plagada de jóvenes emprendedores que, como Marc Cercós, se dedican a crear, desarrollar y diseñar programas web o aplicaciones. Oséase, lo que se cuece en las paredes de FEVER es lo más próximo a Sillicon Valley que hay en Barcelona. Jóvenes locos con ansias de crear, "freakys" -lo reconoce Marc Cercós- que dedican su tiempo a jugar con cacharritos y dominar la tecnología. "Yo nunca me he considerado un emprendor, para mi es un juego. Yo a lo mejor estoy en un concierto y estoy dándole vueltas a la cabeza a algo... yo no pienso en chicas, pienso en aplicaciones", dice sonriendo, aunque luego deja claro que también piensa en chicas.
Marc Cercós tiene 25 años recién cumplidos y siempre ha "jugado" así. No ha ido a la Universidad, tampoco ha acabado el bachillerato. Sólo hizo un curso de formación durante un año en Madrid en Vostock Studio, de Javier Cañada (uno de los miembros más activos en diseñadores de interacción). A pesar de todo, ahora tiene acciones repartidas en diferentes proyectos, mueve y dispone del dinero que él mismo ha creado (o tiene intención de) y se codea con inversores internacionales que apuestan por sus ideas. "Cuando dije a mis padres, con 17 años, que quería crear una empresa y no pensaba estudiar, me trataron de loco y me dijeron que estaba empezando la casa por el tejado, que me dejara de tonterías".
Pero continuó con las tonterías. Y aquella "tontería" resultó ser eyeOS, el proyecto conjunto del que -antes- formaba parte junto con Pau Garcia-Milà, un programa para compartir documentos que ahora resulta ser uno de los más cotizados y que les ha dado prestigio y fama entre el mundillo de 'nerds sobresalientes' de la informática. La cosa no acaba aquí, Marc decide abandonar eyeOS por motivos personales y por necesidad de cambio, así que se lanza a la aventura con un nuevo proyecto personal, 'Archy', aun en versión beta, pero que pretende optimizar la herramienta de Google Docs... (¡¡bendito sea!!) y, por si aún le sobraba un poco de tiempo a este NO ni-ni sin estudios y 100% autodidacta, decide meterse para colaborar en la aventura de FEVER de la que hoy forma parte.

De aquí y de allá

Estamos en trámites de separación de bienes. Procedimiento amistoso, por supuesto. Media cabeza pensante ha saltado el charco. Ella dice que va a estudiar. Todos sabemos que va a beber mate, aprender a bailar tango y engullir empanadas criollas.

Suerte han tenido los (sobre)salientes argentinos. Ella es la chica-dulce. Entrevistas de aquí y de allá, en breves.



LOBUENOYBREVE. Mireia Giné

Mireia Giné. 22 años. Cuarto de Periodismo en la Universitat Ramon Llull.

Nos recibe en su “break” de estudio. Está de exámenes finales de su último año de carrera. En pocos días será una periodista más en el fabuloso mundo del “este oficio tiene los días contados”. Pero ella es de las que lucha. Y ha luchado desde el interior de las clases de su facultad. A partir de la inquietud  y ganas de hace cosas ha nacido Llums de la Ciutat, un portal web que cuenta con radio, televisión y revista formado por jóvenes comunicadores. 

Cargo. Directora y cofundadora Llums Media

El principio de algo nuevo. Hace dos años, Mireia estaba en Andorra (su casa-país), eran las 3am y no podía dormir. Decidió entrar en la web de la Blanquerna y ver si se hacia algún programa de radio propio. Y nada. Ningún resultado. A la mañana siguiente llamó a una amiga. ¿Por qué no hacemos un programa de radio?
 
Septiembre, curso nuevo. Se reúnen con el coordinador de la radio e la universidad. ¿Su respuesta? Puertas abiertas. Al día siguiente son 10 en el estudio, a la hora del mediodía, armando jaleo. Y así nace un magazine de dos horas donde hablan de viajes, teatro, música, cantan, bailan y acaban despertando el interés de la gente.
 
Suma y sigue. Suben los programas a un blog. Y la gente empieza a ver que esos 10 que se reunían para poner en práctica lo aprendido en clase se lo pasaban la mar de bien. Un “Hola, ¿puedo participar?” empezó a sonar cada vez más. A final de curso ya eran 25.
 
Todo tiene sentido. La primera película hablada de Charles Chaplin es “City lights” y para este grupo de alumnos de periodismo también era su primera vez en la radio. Además, Mireia nos cuenta que hay una librería en San Francisco con el mismo nombre. Primera experiencia, cultura y libros les llevó a un único nombre: Llums de la ciutat.
 
Hay que poner orden. La cosa fue creciendo. Había que dirigir y organizar. Mireia deja de ser director del programa de radio porque ve que el proyecto también necesita dirección. Llega el momento de profesionalizarse. Institucionalizare. O como quiera llamarse. Es a finales de tercero cuando deciden formar una empresa.


Como entidad. Para financiar el dominio tuvieron una idea: salieron de la universidad, se acercaron al horno y la copistería de la esquina y les dijeron “tenemos un blog, entra gente, ¿queréis ayudarnos y salir anunciados?”. Entre 10 y 30€ y ellos ponían un banner y una falca publicitaria en la radio. Y entonces fue cuando se preguntaron “¿Y porqué no montar una empresa?”. No tenían nada que perder, ni familia de la que responsabilizarse. Y así fue como se lanzaron a la piscina.
 
Mamá, soy empresaria. No querían gente que pusiera dinero y adiós-muy-buenas. Mireia quería gente implicada. Ellos son cuatro: Enric Mauri, Maria Banqué, Alba Sabaté y ella, Mireia. Con distintas participaciones pero van todos a una. Con 22 años son propietarios de una productora convencional con un hecho diferenciador: son jóvenes y hacen productos para jóvenes. El target que tienen son ellos mismos, así que saben al dedillo lo que quiere su público.


Del boca-oreja. Cuenta que son los propios alumnos que vienen. Por lo que oyen, lo que ven en Facebook, Twitter. La universidad no les da ningún crédito. Para ellos es una plataforma, un sitio donde expresarse. Trabajos que de otra forma nunca verían la luz ahora pueden aparecer en el portal, en el Facebook de Llums de la Ciutat o en su cuenta propia de Twitter.
 
Plataforma laboral. Mireia alucina cuando alguien va y le dice “¿puedo ponerlo en el CV?” ¡Claro que sí!. Cuenta con orgullo de madre: “Tenemos una chica que ha entrevistado a Artur Mas, otra a Berto Romero... todo este brackground tienen que aprovecharlo. Nosotros sólo queremos ser un escaparate para que puedan saltar al mundo profesional”. Para ella, además, ha sido un máster acelerado en aprender-de-todo-y-mucho.


Ser tu propio jefe. Se ha dado cuenta que le encanta dirigir. Pero reconocer haber cometido muchos errores. “Con 22 años nadie te enseña. Pero me encanta dar ‘caña’, esta adrenalina es lo que hace funcionar a la gente”.
 
¿El futuro del periodismo? “No queremos ser una Vanguardia o un diari Ara. Pero ahora nos dicen que tenemos que crear una marca. Pero yo no me hubiera imaginado nunca creando una empresa. Tampoco me veo yo de aquí a 10 años, ni tan siquiera de aquí a 10 días. Yo siempre digo que no esperes nada de lo que te pueda venir. Trabajando poco a poco las cosas buenas siempre llegan.”
 
Consejo (sobre)saliente. Luchar por los sueños. El "no" ya lo tienes. Si tienes una ilusión debes tirar ese proyecto adelante. Nos hace falta mucho aprendizaje. Mi gran consejo es leer mucho. Mucho más. 




Música: Just A Boy. Angus & Julia Stone
Canción recomendada por Laura Pacheco en la lista de Sobresalientes de Spotify.
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LOBUENOYBREVE (II). Guillermo Carone

Guillermo Carone. 25 años. Vive en Nueva York. De como tener 54 dominios web y seguir creando.


Nuevos términos. Antes en las cenas con los amigos de mis padres cuando contaba mis proyectos nadie me tomaba en serio. Ahora siempre quieren que vaya. ¡Ah, eres emprendedor! Ya tiene un nombre “esto” que hago. Y les cambia le cara cuando se enteran que te ganas la vida con ello.

Nueva York, epicentro de mentes pensantes. Lo que más me gustan son los Meet Ups. Son reuniones de gente con intereses en común. Suelo ir para charlar de start-ups y páginas web. Estas reuniones suelen acabar en un bar tomando algo. Y puedes acabar hablando entre cervezas con el creador de FourSquare. Son como clases, pero de gente a la que admiras. Su lema podría ser “ven a conocer a tu futuro socio”.

Más facilidades. Encuentras mayor facilidad para financiar tus locuras.Están los Business Angels (gente que provee capital para los start-ups). No dan créditos, son inversiones. Puedes perder su dinero que no se lo debes.
Inspiración. El libro “Start-Up, What we may still learn from Silicon Valley”. Emprendedores hay en todas partes. Pero las ambiciones son distintas. Aquí la visión del emprendedor es ganarse bien la vida. Si hay alguien aquí que gana un millón de € al año está más que satisfecho con lo que ha hecho. Pero en Estados Unidos quieren cambiar el mundo. Si ganan un millón, la siguiente pregunta es ¿y ahora que hacemos para ganar 10 millones?

Objetivo a largo plazo. No quiero cambiar las cosas. No creo en ideales. Yo creo en una cosa, ahora mismo en lo que quieras ser hay que serlo al extremo. Sino la cosa queda en nada. Yo lo que quiero es ganar dinero. Mi objetivo es volar en primera clase no que el mundo sea más justo.

¿Billete de vuelta? El día que vuelva aquí será porque tengo la vida solucionada. la vida en Barcelona es genial, pero no para trabajar.

Un día normal. Nunca me pongo el despertador. Antes que ir al baño voy al ordenador. Lo primero es ver que todo funciona. Tengo para ArchMedium un programa que me llama al teléfono si la web no funciona. Estoy entre 2 y 3 horas contestando mails. Son 10 horas al día aproximadamente. Pero eso sí, después de dormir siempre tengo que ver una película. Aunque sean las 3 de la mañana. Me ayuda a bajar revoluciones.

Plantearse el futuro. Salió un estudio de la UNESCO que en los próximos 30 años se va a graduar más gente en el mundo que en toda la historia. Tener un título universitario estará devaluado. ¿Para diferenciarse? hay que dedicarle muchas horas a lo que sea, a lo que realmente te guste. Para ser el mejor, en lo que quieras, hay que poner horas, y para dedicarle muchas horas mejor que te guste. Es un consejo estúpido pero es así: hay que hacer cosas que realmente te gusten.

La anécdota que confirma la teoria. En uno de estos Meet Ups había un chico que estudió económicas en Harvard y empezó a trabajar en Wall Street. Un sueldo normal en Wall Street no baja de los 800.000 al año.  Este chico lo dejó todo y ha empezado una web que funciona como un agrupador de cupones. Esta página te envía mails según tus preferencias. El chico creó esta pagina y le va muy bien. Él nos dijo en la reunión: “me va muy bien, pero gano menos que si trabajara en Wall Street, pero os voy a contar una cosa que a vosotros os pasa y a mi no me pasa. La mayoría de vosotros el jueves empezáis a estar emocionados porque mañana es viernes y se acerca el fin de semana, el viernes es el gran día, salís de fiesta, el sábado es la hostia porque no hay que madrugar y el domingo volvéis a deprimiros porque el lunes es la vuelta al trabajo. ¿Y sabéis qué? Eso a mi no me pasa. Yo hago algo que me gusta. Y no, no me importa trabajar el domingo”. Yo si puedo hacer eso soy feliz. Que mejor que no percibir el trabajo como trabajo.

Un consejo (sobre)salientes. Siempre hay alguien que ya lo ha hecho antes, pero has de pensar siempre que tu puedes hacerlo mucho mejor.

Música: Plage. Crystal Fighters.
Canción recomendada por Pep Botey en la lista de Sobresalientes de Spotify.
Agradecimientos a: Guillermo Carone por dejarnos "entrar" en su casa.

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